El equipo detrás del Casita Method

El Casita Method lo enseñan profesores nativos formados internamente. Lo diseña y supervisa una Head of Methodology con formación específica en pedagogía del arte y adquisición de segundas lenguas. Lo fundaron dos mujeres que llevan más de veinte años en esto.

Las fundadoras

Lenny Garza, cofundadora de La Casita de Inglés

Lenny Garza
Cofundadora y directora
Speech-Language Pathologist, California

Marina Molares, cofundadora y Head of Methodology de La Casita de Inglés

Marina Molares
Cofundadora y Head of Methodology
MFA, University of Leeds

Lenny Garza llegó a Madrid desde California, donde se había formado como logopeda (Speech-Language Pathologist). En 2002 abrió las puertas de su salón para enseñar inglés como lo que sabía que funcionaba: con exposición real al idioma, juego dirigido y observación. Sin fichas, sin exámenes, sin traducción al español.

Su hija Marina aportó la capa pedagógica sistemática. Con un Master of Fine Arts de la Universidad de Leeds especializado en pedagogía basada en las artes, diseñó el sistema de salas temáticas, el currículo progresivo por tramos de edad y el programa de formación interna de profesores.

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Marina Molares — Head of Methodology

Marina Molares, Head of Methodology

Marina dirige la coherencia pedagógica del método en toda la red. Su trabajo es garantizar que el currículo, los criterios de evaluación y el programa de formación de profesores sean consistentes en cada academia, independientemente de su ubicación.

El Casita Method no es un conjunto de actividades: es un sistema documentado con un scope and sequence preciso, criterios de evaluación alineados al CEFR y un programa de formación interno que cada nuevo profesor completa antes de entrar en el aula.

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Los profesores: selección y formación

Todos los profesores de La Casita de Inglés son hablantes nativos de inglés. La selección va más allá de la fluidez: se valora la experiencia trabajando con niños, la capacidad de gestionar grupos activos y una actitud pedagógica compatible con el método.

Antes de entrar en el aula, cada profesor pasa por el programa de formación interna diseñado por Marina. No basta con hablar inglés: los profesores aprenden por qué se usa cada actividad, qué función cognitiva activa y cómo evaluar el progreso de forma observacional, sin exámenes escritos.

El inglés del aula es siempre inglés. No se traduce, no se explica en español. Esta es una de las decisiones más difíciles de mantener y una de las más importantes para los resultados.

¿Formas parte del mundo de la educación?

Si eres hablante nativo de inglés con experiencia o vocación educativa con niños, nos interesa conocerte. Buscamos personas con energía, paciencia y ganas de enseñar de forma diferente.

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