Lenny y Marina: el origen de La Casita de Inglés

Una logopeda y una pedagoga del arte. Dos generaciones. Una idea simple: aplicar a la enseñanza del inglés lo que la ciencia ya sabía sobre cómo aprende el cerebro infantil.

Lenny Garza, la logopeda que empezó todo

Lenny Garza, cofundadora de La Casita de Inglés
Lenny Garza — Cofundadora

Lenny Garza llegó a Madrid en los años noventa desde California, donde se había formado como logopeda (Speech-Language Pathologist) y había trabajado en intervención temprana en lenguaje infantil. Lo que en Estados Unidos era una profesión reconocida —el especialista en patología del habla y el lenguaje— era en la España de aquellos años una figura aún poco extendida.

Su mirada de logopeda era una mirada técnica: entendía cómo se desarrolla la fonética en los primeros años, conocía la literatura sobre adquisición de segundas lenguas, sabía detectar cuándo un sistema educativo está formando hablantes funcionales y cuándo solo está acumulando vocabulario inerte. Cuando observó cómo se enseñaba inglés en los colegios españoles, le pareció evidente que el sistema estaba diseñado para producir lo segundo.

En 2002, cuando los padres del vecindario empezaron a pedirle ayuda con el inglés de sus hijos, Lenny abrió las puertas de su salón. Lo hizo aplicando lo que sabía: nada de fichas, nada de exámenes; juego dirigido, exposición continua a inglés nativo y observación cualitativa del progreso. Ese salón fue la primera «casita».

Marina Molares, la pedagoga del arte que sistematizó el método

Marina Molares, cofundadora y Head of Methodology de La Casita de Inglés
Marina Molares — Cofundadora y Head of Methodology

Marina Molares, hija de Lenny, completó su formación en Bellas Artes en la Universidad de Leeds (Master Fine Arts). Su aportación al proyecto fue decisiva en una dimensión que su madre, por formación, no cubría: el uso pedagógico sistemático del arte y de la experiencia estética como vehículo de aprendizaje del idioma.

Es a Marina a quien se debe la sistematización del concepto de las salas temáticas: la idea de que el inglés no se aprende en un pupitre escuchando una explicación, sino moviéndose entre entornos diseñados para activar distintos tipos de memoria y distintas dimensiones del lenguaje. Arts & Crafts, Cooking & Baking, Dance & Theatre, Game Room — cada sala responde a una teoría pedagógica concreta y activa una vía de adquisición distinta.

Marina sistematizó también el scope and sequence del método: la progresión curricular que define qué estructuras lingüísticas se trabajan en cada tramo de edad, con qué herramientas y en qué orden. Ese documento interno es lo que permite que un niño que se cambia de la academia de Pozuelo a la de Chamberí no pierda ni un paso en su progresión.

Hoy Marina dirige la coherencia pedagógica de la red como Head of Methodology, asegurando que el método que Lenny intuyó en 2002 se aplique con la misma consistencia en cada una de las más de veinte academias.

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